Reflexiones

Entre terapia y terapia algunas veces surgen reflexiones, la mayoría se me diluyen en el tiempo, con otras hago el esfuerzo de cristalizarlas en papel. Estas son algunas de ellas...


martes, 7 de julio de 2009

La mano que mueve la pluma.-

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Lo que quiere es expresarse, y mientras lo hace trata de aclararse de la confusión que pueda llevar encima, resultando a veces que lo que consigue es añadir más confusión,… y es que es tanto lo que hay que expresar,… y a tantos,… y hace tanto tiempo…
¡Ah, si fuera posible con acuse de recibo!.
Se mueve la pluma, no como los indios americanos para mostrar estatus, ¿o sí?, sino para ser visto, primero por el otro, ya que eso te da carta de existencia, y ante todo por uno mismo a la búsqueda de la congruencia interior, a la búsqueda de un alma gemela que no encontraremos nunca si el escrito no sale del cajón, a la búsqueda de la aceptación, ya que la especie gregaria que somos la necesita como fuente de seguridad y de bienestar.
Nuestra confianza en nosotros mismos nace de esa aceptación ajena, que permite que nos aceptemos nosotros mismos, y más tarde, que esa confianza se haga autónoma e independiente.
La confianza ha de crecer protegida en un semillero hasta que alcanza el tamaño óptimo antes de ser trasplantada a donde crecerá definitivamente.
Algunas semillas no crecen protegidas, pero la vida se las arregla para abrirse paso entre las dificultades.