Reflexiones

Entre terapia y terapia algunas veces surgen reflexiones, la mayoría se me diluyen en el tiempo, con otras hago el esfuerzo de cristalizarlas en papel. Estas son algunas de ellas...


viernes, 11 de octubre de 2013

La psicoterapia de la agorafobia

Plaza de los Cubos en Madrid, psicoterapia de la agorafobia
Al volver a hablar de la agorafobia, no lo haré sobre los síntomas, sino sobre una posible vía de salida.
Para recorrer ésta vía de salida es conveniente contar con la ayuda de un profesional.
A los agorafóbicos les enseñan a relajarse, a respirar en una bolsa de papel, a ir enfrentándose poco a poco a sus situaciones problemáticas, como salir de casa... primero una calle, luego otra... Todo muy racional  muy fácil de entender. Se puede estandarizar, casi recetar.
Cuando investigas un poco, con la ayuda del paciente, te das cuenta de que la urgencia del síntoma dispara la emoción llamada "miedo" a una muerte inminente, el llamado ataque de pánico, y el instinto de supervivencia se pone en marcha. Lo primero es buscar ayuda. ¡ Un hospital, rápido ! La confianza en las propias capacidades para superarlo hace tiempo que fueron autodesacreditadas.
La amígdala se lleva la mayor parte del trabajo, la corteza cerebral interviene poco. Todo sucede tan rápido, de una forma tan inconsciente...
Las emociones inundan nuestras vidas,mueven nuestro cuerpo, le hacen correr en huida por miedo; en acercamiento por deseo; le hacen saltar de alegría; llorar por rabia, por tristeza, por alegría; le excitan y hacen que respire más rápido, o le relajan y respira más despacio, etc. Luego, algunas veces pensamos.
La alteración emocional se acompaña de cambios metabólicos y respiratorios normales. Nos sentimos "nerviosos", con una respiración más rápida, probablemente hiperventilando, y la hiperventilación genera prácticamente los mismos síntomas del ataque de pánico.
El ataque de pánico es una respuesta emocional, parece obvio, pero averiguar a que emoción se está respondiendo, qué es lo que hay detrás de los "nervios", no es tan obvio.
Hay que enseñarle al cerebro límbico a no responder tan rápidamente, a que deje pasar información a los lóbulos frontales, para que entre los dos, emoción y razón, puedan dar una respuesta más adecuada a la situación.
Los fármacos que ralentizan la respuesta emocional, pueden ayudar, pero de ningún modo provocarán el entendimiento de la situación, ya que eso es un acto volitivo.
La autohipnosis ayuda a enfrentar las situaciones, tanto en diferido como en la realidad, permitiendo el ensayo con las dificultades temidas.
Hay que reajustar el estilo de respuesta de cada cual, en un proceso personalizado de investigación y reaprendizaje, llamado psicoterapia.
A veces "simplemente" con un "darse cuenta", empiezan a cambiar las cosas.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los verificadores (TOC)

Distintos grados del Trastorno Obsesivo Compulsivo
Cada vez que tengo que salir de casa lo paso fatal, ya a punto de irme me entran dudas sobre si apagué todas las luces, si dejé las ventanas abiertas o cerradas, si los grifos estarán cerrados,  lo tengo que comprobar una y otra vez. Cuando al fin me armo de fuerzas para salir, esté o no todo correcto, tras cerrar la puerta de la calle, no he dado dos pasos cuando empiezo a dudar de si habré cerrado bien o no, y muchas veces no regreso a comprobarlo porque me da vergüenza que me vean entrando y saliendo.

Esta inseguridad sobre si dejo o no las cosas bien, hace que rehúya irme de vacaciones.

Sin embargo, cuando salgo de la casa de otra persona, no siento ninguna necesidad de comprobar nada, no me siento responsable, de dónde me surge la pregunta de si lo que me pasa es exceso de inseguridad o exceso de responsabilidad. Ya sé que la perfección no existe, pero en lo que a mis cosas concierne no puedo dejar de tratar de hacer las cosas bien o al menos como yo considero que se deben hacer.

Es cierto que acabo cargándome con responsabilidades que no son mías, aunque esto con la edad va a menos, pero sigue sucediéndome hasta saturarme.

Esta necesidad que tengo de comprobarlo todo es una incomodidad, un fastidio y venía a ver si con hipnosis me la podría quitar...

Comentario:

En este TOC de verificación se mezcla la inseguridad y una responsabilidad exagerada, seguramente desarrollada como compensación a una baja autoestima.

La terapia pasa por una maduración  de nuestra posición en el entorno que nos rodea, ya se elija un método cognitivo conductual o humanista, o mejor la síntesis adecuada a la persona.

miércoles, 5 de junio de 2013

Entrevista sobre el Síndrome del Ama de Casa...

Compartir la entrevista (contenida en la primera parte) realizada por Roberto Pablo y el Dr. Pérez Almeida sobre el "Síndrome del Ama de Casa" el 3/6/2013 en la Cope.

lunes, 29 de abril de 2013

El Síndrome del Ama de Casa


El Síndrome del Ama de Casa (SAC) es el conjunto de síntomas que se manifiestan en las personas sobre las que recae, sin quererlo o queriéndolo, la mayoría de las llamados trabajos del hogar. Síntomas como frustración, ansiedad, obsesiones (TOC), depresión, desmotivación, etc.

Siempre ha habido amas de casa, y digo amas  porque mayoritariamente han sido ellas las que se ocuparon y se ocupan de las tareas domésticas, satisfechas e insatisfechas con ese rol culturalmente asignado.

Mientras las insatisfechas fueron minoría, a nadie se le ocurrió que pudiera haber tal cosa como el SAC. Hoy hay culturas entre nosotros, llegadas con la inmigración, a las que no se les ocurre pensar en tal cosa.

Las causas de la asignación de tal rol, ama de casa o de la cueva, devienen de nuestro pasado como cazadores recolectores y de la división sexual del trabajo, apoyadas con las muchas justificaciones que se han dado a lo largo de la historia para imponer por parte de la sociedad este estado de las cosas  y que se integrasen en el orden psicológico de las personas...

lunes, 25 de febrero de 2013

Conciencia lúcida

  ... cerrar los ojos y seguir en una historia vivaz, real, solo cuestionada por la apertura de los ojos y la presencia del libro que estábamos leyendo y las paredes de la habitación que son otras distintas de las de los ojos cerrados... caer en la cuenta de que en esta situación el denominador común es el que abre o cierra los ojos que por un momento toma conciencia de que esta viviendo dos realidades secuencialmente en las que sus ojos han sido el conmutador entre una u otra... y darse cuenta de como la permanencia en este lado de la realidad aleja la otra de la que solo se recuerda que fue tan real como esta y de la que se tiene conciencia cierta de que fue vivida con el mismo cerebro que escribe esto.

¿Alguien ha vivido algo así? ¿Hay alguna duda de que el cerebro tiene otras formas de funcionar más allá de lo que llamamos cognitivo? ¿Son los sueños lúcidos o los guiados en hipnosis una forma de contactar con esa parte fugaz de la conciencia?