Reflexiones

Entre terapia y terapia algunas veces surgen reflexiones, la mayoría se me diluyen en el tiempo, con otras hago el esfuerzo de cristalizarlas en papel. Estas son algunas de ellas...


miércoles, 1 de junio de 2016

El silencio de los psicólogos

Psicología
Se refiere, como es de sentido común, a lo que concierne a nuestra actividad profesional, que nos obliga al secreto, y no solo porque nos lo exija nuestro código deontológico, sino también por respeto a la confianza que deposita el paciente en nuestra persona.

Cuando nos referimos a algún caso, para por ejemplo, exponer una situación a modo de divulgación, los datos estarán tan cambiados que no habría manera de que nadie reconociese de quien se trata, tan solo se conserva la parte que puede servir para enseñarnos algo.

En las consultas o supervisiones con otro colega, también obligado al secreto profesional, por alguna dificultad que podamos tener como psicoterapeutas, no interesa el nombre del paciente. Solemos hablar del proceso y de cuáles son los escollos que encontramos en nosotros mismos al respecto.

El olvido es una fórmula muy útil para guardar secretos.

Cuando cierro un caso, en una semana más o menos ya no recuerdo nada, lo que ha provocado algún enfado en ex-pacientes que me han saludado por la calle y no he reconocido. Aunque lo cierto es, que si insisten, acabo recordando; la mayoría de las veces cuando ya se han ido.


La “técnica del olvido” para guardar secretos tiene sus pros y sus contras.


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