Reflexiones

Entre terapia y terapia algunas veces surgen reflexiones, la mayoría se me diluyen en el tiempo, con otras hago el esfuerzo de cristalizarlas en papel. Estas son algunas de ellas...


jueves, 4 de enero de 2018

"Trucos" para la agorafobia

Ψ Psicología e Hipnosis en Madrid



Antes de nada, aclarar que cuando hay síntomas físicos, lo indicado es acudir al médico, y cuando este descarte etiologías orgánicas, es el momento de plantearse acudir al psicólogo o al psiquiatra porque lo más probable es que estemos ante un problema psicosomático.

Ante cualquier problema se demanda una solución inmediata, no importa que el problema tenga años de historia. Un joven recién salido de la adolescencia me preguntaba por el “truco” para ligar. Otro, no tan joven, quería no ponerse nervioso nunca y también pedía que le vendiera el “truco”. Trucos para la ansiedad, para dejar de fumar,… para todo lo imaginable. Pareciera que los trucos debieran ser las “pastillas” de los psicólogos.

Si conseguimos superar la frustración que suele producirse en la primera sesión por el choque entre las expectativas y las posibilidades, lo que puede ir surgiendo al hilo del desarrollo de la psicoterapia son sugerencias motivadas (“trucos”). Me explicaré mejor con ejemplos...

Dos trucos para el ataque de pánico:
En el ataque de pánico, los pacientes se aterrorizan porque en determinados momentos tienen la sensación de no poder respirar, de que les falta el aire, de que no pueden hinchar plenamente los pulmones. Esto se acompaña de un desequilibrio en los gases de respiración, demasiado CO2 y sensaciones que les alarman.

Tratan de solucionarlo forzando una respiración torácica, es decir, introducir aire en los pulmones a fuerza de mover las costillas, pero la ansiedad, los famosos “nervios”, deja la caja torácica como bloqueada, como que no se mueve o lo hace muy poco, dando la sensación de que no se puede respirar. Si se hiciese una respiración diafragmática, subiendo y bajando el estómago, no importaría si las costillas se mueven o no.

En la respiración intervienen en distinto grado, tanto un tipo de respiración como el otro. El caso es que pocas personas tienen conciencia de su respiración diafragmática, y en la angustia de la supuesta asfixia no es el momento para aprender, y menos acuciados por una taquicardia galopante.
El miedo puede bloquear y suspender toda actividad, incluso la de respirar, entrando de ese modo en un bucle, la sensación de falta de aire dispara el miedo y este el bloqueo.

La paradoja es que la causa por la que se requería más oxigeno para ejecutar no se sabe qué acción, queda oculta tras tanto síntoma.”¿Qué fue lo que me asusto?”

─“Truco” para la sensación de asfixia:
Respirar por la boca, despacio, y tomando pequeños “traguitos o chupitos de aire”, sin prisas, para sobrevivir e ir viendo que sigues respirando. Llegará el momento, cuando menos te lo esperes, esto es, cuando te relajes un poco, en el que verás como vuelves a tener la sensación de plenitud en los pulmones. No tengas prisa.

 Aquí hay que aprovechar para hacer ver que normalmente no respiramos “a pleno pulmón” y no nos preocupa porque confiamos en nuestros automatismos corporales, hasta que el miedo nos quita la confianza en nuestro cuerpo y pasamos a vigilarlo para no perdernos la más mínima pulsación, no vaya a ser que esa sea la última. Y a más vigilancia, más angustia, inevitable.

Otras veces lo que asusta es la sensación de mareo, de despersonalización...

Lo contrario del bloqueo respiratorio es la hiperventilación, las causas son similares a las del bloqueo respiratorio, situaciones temidas, rechazadas o la anticipación de las mismas. El miedo, antes bloqueaba (asfixia), ahora prepara al cuerpo para la acción, oxigenando más la sangre, aumentando la frecuencia respiratoria y la cardiaca.

Si el miedo no sigue su curso con una respuesta, ya sea correr, atacar u otra cualquiera,  la química de nuestro cuerpo queda alterada, hemos tomado demasiado oxígeno para nada, y nos sentimos mal. En la consulta es muy fácil de demostrar a los pacientes, les pido que hiperventilemos a dúo…, y nos mareamos. La conciencia de la situación para la que se estaba preparando nuestro cuerpo no aparece, pero sí la del mareo que se produce con una respiración alterada, excesiva; una hiperventilación.

Contrariamente a la situación anterior ahora el equilibrio se rompe por la abundancia de oxigeno.

─“Truco” para la sensación de mareo:
Respirar despacio, o respirar con la nariz y la boca dentro de una bolsa de papel, o respirar en el hueco de las manos sobre la nariz y la boca. Así introducimos menos oxigeno y nos vamos calmando.


Solución: Investigación de la idiosincrasia del paciente, descubrimiento y toma de conciencia de las verdaderas causas, aceptación, búsqueda de soluciones y práctica antes de las dificultades. Resumiendo, psicoterapia.


2 comentarios:

  1. El artículo me parece muy atinado y útil. Aparte de la explicación del problema, que es muy pedagógica, las soluciones que aporta son de gran ayuda para quien está en esa situación.

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  2. Gracias Carlos por haberte leído este texto que al final quedó demasiado largo para internet.
    Me alegro de que te parezca útil.
    Un saludo

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