Reflexiones







Entre terapia y terapia algunas veces surgen reflexiones, la mayoría se me diluyen en el tiempo, con otras hago el esfuerzo de cristalizarlas en papel. Estas son algunas de ellas...

Bizum en la consulta

Ψ Psicología e Hipnosis en Madrid

 Consulta de psicología, formas de pago

 A partir de ahora, una nueva forma de pago es posible en la consulta. Bizum nos facilita el proceso, tan solo es necesario que los dos tengamos la aplicación implementada en nuestros móviles.
La tecnología avanza que es una barbaridad... 😏 


Reapertura

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Reapertura psicoterapia
A partir del 11 de mayo, estaré a vuestra disposición tanto para establecer nuevas citas, como para continuar con las sesiones iniciadas.

Como siempre, previa cita en el 609 00 55 18

Saludos

Eso de hablar

Ψ Psicología e Hipnosis en Madrid


Psicología y salud psicosomática
—Quería informarme sobre eso. ¿Usted cómo lo hace?, ¿es eso de hablar?

Esta es una llamada reciente, relativamente frecuente. La pregunta, como se observará, está cargada de desconfianza. Pareciese que “eso de hablar”, fuera de poco pelo, al fin y al cabo, hablar puede hacerlo cualquiera, y gente que se gane la vida hablando, la tenemos por todas partes, pero en la consulta del psicólogo, el que habla es el paciente. Surge la siguiente pregunta:

— ¿Entonces voy a pagar por hablar?

Sí y no. La palabra puede conducir en un viaje de ida del verbo al pensamiento, y de ahí a la emoción, o también a la inversa, de la emoción al pensamiento y a la expresión verbal. En algún punto de este trasiego neuronal, surge un awereness o toma de conciencia. Por lo que se paga es por la guía que hace el psicólogo en ese viaje.

Lo que no se puede expresar queda encerrado en el subconsciente, generando malestar, cual si de un quiste se tratara.

Cuando para referirnos a algo que necesitamos empleamos palabras genéricas como por ejemplo: “dame `el chisme´, o `la esa´”, al eludir usar el nombre del objeto, empobrecemos nuestro lenguaje y con él, nuestra capacidad de manejar el entorno. Lo mismo sucede con los sentimientos, si no podemos “hablar” de lo que nos duele, ponerle nombre, no llegaremos a identificar lo que nos pasa, y la causa seguirá enquistada.

No siempre se tiene la suerte de contar con quien poder hablar. La mayoría de las personas rápidamente se abrumarán con tus problemas. Impulsados por la angustia que les provoca lo que les cuentas, esgrimirán su dedo índice diciendo: “tú lo que tienes que hacer es…”, apresurando sus fórmulas salvadoras, demostrándote que escucharte les incomoda, e impidiéndote escuchar lo que tú estás diciendo, que es la verdadera vía para que encuentres, no una, sino tus posibles soluciones.

Solemos ser conscientes de nuestras angustias, nuestros miedos, e incluso de nuestros dolores psicosomáticos, pero inconscientes de sus causas y posibles soluciones. El camino para llegar a la consciencia de ello, no es otro que el desfiladero de la palabra.

Vale.